Como salir de un mal momento

desguaceretosantander

A veces nos encontramos en algunos momentos de la vida en los que preferiríamos que se nos tragase la tierra, esos momentos en los que no sabes si reír o llorar, esos momentos en los que te arrepientes de haberte levantado de la cama.

Mi día catastrófico fue hace un año, tras mucho esperar me llamaron para una entrevista de trabajo. Yo no cabía en mí de gozo, ya que había terminado los estudios hacia ya varios meses y todavía no había tenido la oportunidad de demostrar de todo lo que soy capaz.

La oferta de empleo no era en mi pueblo por lo que tuve que coger el coche para desplazarme hasta Cantabria. Justo cuando iba por la carretera, el coche empezó a echar humo, ¡creía que iba a explotar! Enseguida me dirigí a la primera salida y estacioné. No sabía qué hacer así que llamé a mi padre y le explique lo que me había pasado, el me aconsejó llamar a un amigo suyo mecánico para que mirase lo que le pasaba al coche. A la media hora o así se presentó el mecánico con su mono azul y sus manos sucias.

Levantó el capó estuvo investigando a ver que le pasó al coche, resultó ser un manguito que se había estropeado, así que me dijo que se iba a acercar a un desguace en cantabria a comprar el manguito. En cuestión de cuarenta minutos estaba de vuelta y pudo arreglar el coche.

Cuando llegué a la entrevista ya era tarde, la persona que me tenía que entrevistar se había marchado y perdí la oportunidad de conseguir ese trabajo. Me quería morir, después de tanto esperar una oportunidad la perdí por el dichoso coche que no encontró  otro momento en el que estropearse.

Pero no todo fue negativo, a raíz de eso, a la semana o así decidí llevar el coche al taller del señor que me socorrió aquel día para que le realizara una revisión a fondo para que no me volviera a pasar algo así. Allí estaba Lucas, el hijo del señor que me ayudó, y fue un flechazo, ya llevamos dos años juntos, dos años maravillosos.

De todos los momentos negativos que nos pueden pasar en la vida, siempre podemos encontrar algún punto positivo, en mi caso perdí un trabajo, pero encontré el amor. Así que es cierto eso de que no hay mal que por bien no venga.