Lungo: ese café que acompaña todos tus días

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El café es ese compañero ideal para la mayoría de los momentos. Momentos solitarios de trabajo, lectura o entretenimiento, o momentos de encuentro como charlas entre amigos, una reunión con alguien a quien no veías hace mucho tiempo o sencillamente una sobremesa luego de un almuerzo familiar. En todo momento, el café aparece como el amigo ideal. El espresso lungo es el tradicional, aunque quizás no lo conozcas con este nombre. Aprendé más acerca del café lungo en las próximas líneas.

Solo, cortado, poco, mucho, mitad y mitad, lágrima… o con ingredientes como crema, chocolate o canela, endulzado con azúcar, edulcorante o miel, el café es el aliado para muchas circunstancias, y ese minuto que no tenés porque andás a las corridas, nunca se lo vas a negar a un buen café.

El café históricamente ha generado sensaciones y con el correr de los años se volvió una bebida tan tradicional que se profesionalizó: miles de baristas alrededor del mundo sorprenden con sus increíbles preparaciones, ricas en sabor, aroma, intensidad y estética.

Qué es y su historia

El café lungo es un café negro, similar al espresso italiano. Constituye en realidad una variación del café espresso, ya que se prepara de igual manera, pero con un poco más de agua, es decir, es menos fuerte. La expresión en italiano para denominar a este café es lungo, pero también se lo conoce como café expreso largo. Se podría decir que es el café más tradicional.

En general, en los bares, confiterías y casas de café las medidas son pocillo, jarrito, o doble. Para el café en pocillo y para el café en jarrito se utiliza la misma cantidad de café. Lo que varía es la cantidad de agua que se le agrega.

Un buen café lungo tarda alrededor de un minuto en prepararse (distinto del expreso normal, cuya preparación demora hasta 30 segundos) y lleva entre 50 y 60 mililitros de agua. Su sabor es excepcional y único, y es distinto del café expreso tradicional porque, a pesar de utilizarse la misma técnica para su preparación, la diferencia  es que se le agrega más agua: la química hace su magia.

¿Por qué si el café lungo es menos fuerte que el expreso, es más amargo? La respuesta es muy sencilla pero no por eso menos sorprendente: el grano de café posee componentes que normalmente en la preparación de un café expreso no llegan a disolverse (los distintos componentes del café demoran tiempos distintos en disolverse). En cambio, durante la preparación del café lungo, al dejar pasar mayor cantidad de agua por el grano de café, estos componentes se disuelven, produciendo ese sabor más amargo.

Un café espresso más corto, es el llamado Ristretto, que apenas lleva agua y resulta de sabor muy fuerte e intenso. El doble de fuerte que el espresso tradicional.

Formas de prepararlo

El café lungo tradicionalmente se prepara con la máquina de café expreso que podés encontrar en cualquier cafetería, confitería o restaurante, e incluso hay versiones de estas máquinas de café más pequeñas para uso hogareño. Las máquinas de café expreso consisten principalmente en elementos que permiten preparar el café pasando el agua a una presión de entre 5 y 15 bares, por el café. De esta manera, se logra extraer el sabor y el aroma del café de grano finamente molido.

Se diferencia de otras formas de preparar el café como la cafetera de filtro porque en esta el agua cae por goteo, es decir, por gravedad, y la de café expreso prepara el café a presión. Muchas veces las máquinas de café expreso traen un molinillo incorporado, dado que moler el grano en el momento permite un café de mucha mejor calidad con un sabor y aroma más intensos que si el grano permanece mucho tiempo molido.

También se puede preparar con las máquinas de café de cápsula, cuyo sistema de encapsulamiento del café produce resultados muy similares a los del café expreso. Las cápsulas tienen en su interior alrededor de 7 gramos de café molido envasado al vacío que conserva sus propiedades iniciales, por lo que es posible lograr un café con un sabor y un aroma increíbles.

Sea como sea que prepares el café, no te olvides del paso fundamental: precalentar la taza. ¿Te preguntás por qué? No solamente el café se va a enfriar más rápido si la casa está caliente al momento de servirlo, sino que además sus componentes permanecen en mejor estado si el café, que se prepara a una temperatura específica para obtener el resultado deseado, tiene un impacto frío y pierde temperatura. Su sabor se modifica.

El secreto para identificar si el café una vez servido es de buena calidad, es rociar el endulzante en polvo que utilices suavemente y observar: si el azúcar se hunde rápidamente significa que el café tiene poco cuerpo y por ende su sabor no será tan sabroso como si al rociar el endulzante este desaparece poco a poco. Esta prueba se llama “prueba de la isla” y es enseñada y transmitida por los baristas alrededor del mundo, los encargados de conservar y promover el arte del café.

Espuma de leche: cortá tu café lungo de la mejor manera

¿Querés cortar tu café? Luego de todas estas técnicas que mencionamos para preparar un buen café, debés asegurarte de que si necesitás cortarlo, el café no pierda su calidad. Es por eso que se recomienda hacerlo con una buena espuma de leche, que también se logra mediante máquinas de café expreso, y que también puede hacerse en las máquinas que traen cápsula, dado que hay cápsulas de leche que producen una espuma increíble.

Solo o cortado, después de estos consejos estás listo para prepararte el mejor café lungo y disfrutarlo solo o acompañado.